"Mi mente y mi corazón están hechos un reboltijo."
Vaya frase tan cierta y tan desagradable. Me desagrada por lo obvio y sencilla que es.
Mientras más "maduramos" esos órganos a los que les hemos designado la tarea de pensar y sentir, parecen tomar direcciones contrarias.
Es complicado, pero es la naturaleza del ser humano serlo.

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