Si de repente me quedo viendo hacia lo lejos, escuchando con la vista, tan sólo dame un momento.
Si comienzo a verme inquieto, con la mirada borrosa por la imagen de otro tiempo, sintiendo, conversando con el viento, por favor acércate lentamente y abrázame sin miedo.
Si de pronto una luz revienta con un sorpresivo estruendo, no te enojes, limpiaré los cristales y repondré los focos rotos, lo prometo.
Si de repente me quedo completamente quieto, atrapado en un instante eterno, te lo suplico; regálame una mirada compasiva al volver de mi viaje al universo.
Si de la nada me ausento, por favor no me abandones.
Por favor espera mi regreso.
No hay comentarios:
Publicar un comentario